Entrenamiento Funcional

El entrenamiento funcional consiste en entrenar y desarrollar programas de ejercicio (entrenamiento) utilizando los conceptos de anatomía funcional de manera práctica

En el ámbito específico del fitness, este sistema de entrenamiento es muy dinámico. Los materiales que se utilizan son gomas, cuerdas, balones medicinales, vallas, conos y otros elementos livianos; lo que hace que las sesiones sean muy variadas y diferentes unas de otras, eliminandose de este modo el factor de rutina y aburrimiento en comparación a una típica rutina de gimnasio. Además dado que el entrenamiento funcional se basa en el movimiento total del cuerpo humano, se queman mayor cantidad de calorías ya que, al estar todos los músculos del cuerpo funcionando al mismo tiempo, la tasa de lipólisis (quema de grasas) aumenta.

Como todo entrenamiento, el Funcional, debe cumplir y garantizar una serie de factores importantes si queremos conseguir nuestros objetivos. Existen 3 puntos esenciales que nunca debemos olvidar al desarrollar cualquier programa de entrenamiento:

  1. Debemos pensar en efectividad (lograr los objetivos);
  2. Debemos buscar eficiencia (tiempo invertido);
  3. Debemos garantizar seguridad (rehabilitación o prevención de lesiones).

Por ello, es importantísimo hacer la evaluación kinesiológica previa a partir de la cual, el instructor desarrollará un programa o ejercicios de entrenamiento que tomen en cuenta todos estos puntos anteriores. A partir de allí, y con tu esfuerzo personal, comienza un proceso constante de mejora, cambio y aprendizaje. No hablamos de cambio por el cambio, ni cambio por que algo este de moda o no. Si no cambiar lo que hacemos mal (no tan bien hecho) y aprender (aplicar) cosas, y técnicas nuevas y útiles.